Entender la tos

Un mecanismo de defensa de nuestro organismo


ÓRGANOS RESPIRATORIOS


¡Respira por la nariz!

Nuestros órganos respiratorios son la nariz, faringe, laringe, tráquea, bronquios y pulmones.

Cuando se inhala, el aire sigue con exactitud este recorrido. El aire se calienta y humedece en la nariz, pasando por una previa limpieza o filtrado realizado por las vellosidades de la mucosa nasal, sin embargo, cuando se inhala por la boca, el aire no es humedecido y llega a la tráquea sin haberse podido filtrar.

Es por este motivo que siempre es mejor respirar por la nariz que por la boca.

El aire pasa a través de la tráquea hasta llegar a los bronquios. La tráquea y los bronquios están revestidos por una infinidad de cilios (pelos microscópicos) extremadamente finos que están en perpetuo movimiento hacia la garganta. Esto sirve para expulsar a pequeños objetos extraños, polvo, bacterias y mucosidad sucia.

Los bronquios son las estructuras que dan paso al aire desde la tráquea hacia los pulmones. Al final de la tráquea, los canales de los bronquios se separan y forman un sistema de tubos finos con numerosas ramas arborescentes. Estas ramas extremadamente finas continúan la transición hasta los alvéolos. Los pulmones comprenden más de 300 millones de estos diminutos sacos alveolares, que están rodeados por una densa red de vasos sanguíneos extremadamente pequeños. Aquí es donde el oxígeno del aire se intercambia con el dióxido de carbono que se forma en el cuerpo… el intercambio gaseoso.


CAUSAS Y
TIPOS DE TOS

Una de las causas más frecuentes de la tos es la infección viral, conocida como gripe o resfriado común, que inclusive puede llegar a causar una bronquitis aguda. Cuando el sistema inmunológico está intacto, el cuerpo se protege contra los gérmenes. Pero es común que, durante los resfriados, el sistema inmunológico pueda debilitarse debido a la batalla que se está librando, agravándose por corrientes de aire, llevar ropa mojada o caminar descalzo, factores que pueden paralizar los cilios del árbol bronquial disminuyendo las defensas contra nuevos virus o bacterias.

Si tenemos contacto con personas que cursan con un resfriado -en el trabajo, guardería, escuela, etc.-, los virus tienen un acceso más fácil a las vías respiratorias; estos pueden penetrar en los bronquios atacando a las células sanas para después multiplicarse.


Tos seca




En la tos seca, la mucosa de la garganta está irritada y al menor estímulo puede provocar la aparición de un ataque de tos. En este caso, las vías respiratorias no se limpian, ya que no hay moco que cumpla con esa función, por lo tanto, la tos no tiene ningún beneficio. Generalmente está aparece durante la noche cuando el cuerpo cambia de posición, por lo cual puede influir en un mal descanso.


Tos productiva




Con una tos productiva la formación de la mucosidad aumenta, facilitando la expectoración. Sin embargo, este moco puede ser un caldo de cultivo para patógenos, como bacterias, por lo que es importante toser para remover y expulsar la mucosidad. Generalmente no se recomienda suprimir el estímulo de la tos.


Tos aguda vs
Tos crónica


La diferencia entre la tos aguda y la tos crónica es el tiempo de duración; la primera, no permanece por más de ocho semanas, según la definición de la OMS. Se llama tos crónica cuando perdura al menos tres meses durante dos años consecutivos. Un ejemplo de causa de tos aguda es una faringitis viral, mientras que, en el caso de la tos crónica, el tabaquismo o la contaminación ambiental son los principales factores causantes.


Afecciones pulmonares benignas que pueden provocar tos

El resfriado común / Bronquitis aguda.

El resfriado común y la bronquitis aguda, un enemigo en común.



Las membranas mucosas de las vías respiratorias se inflaman cuando son atacadas por un virus. Debido a que estas membranas -tanto de la vía superior como inferior-, son muy similares en su estructura, los síntomas de varias patologías respiratorias pueden ser los mismos.

El resfriado común suele ir acompañado de un aumento de la mucosidad como un estímulo automático, ya que el cuerpo quiere expulsar a los patógenos. Además, si los cilios se paralizan ya no serían capaces de expulsarlos. Después, los sensores de nuestras membranas mucosas detectan a los invasores y envían señales a nuestro cerebro, desencadenando un acto reflejo y empezamos a toser, a la larga esto puede resultar en un espasmo de la musculatura bronquial o broncoespasmo.

Cuando tosemos, los músculos del árbol bronquial se contraen, el cuerpo trata de expulsar la mucosidad y se dificulta el proceso de la respiración. Si el moco infectado no se logra eliminar, puede seguir descendiendo hasta los pequeños bronquios y afectarlos, en este punto el resfriado común ya se ha convertido en una bronquitis aguda.

Consulta a tu médico.